top of page

Mundial 2026: una lección para el turismo y la vivienda turística

  • Foto del escritor: Asohost
    Asohost
  • hace 7 horas
  • 5 min de lectura

Cuando los grandes eventos no garantizan ocupación hotelera, pero sí

revelan el valor del alojamiento flexible



El Mundial 2026 está dejando una lectura clave para la industria turística global:

los mega eventos no generan automáticamente ocupación, ingresos ni derrama

económica. Para que un evento de esta magnitud se traduzca en resultados reales

para los destinos, se necesita mucho más que estadios llenos. Se requiere

conectividad, precios razonables, facilidad de viaje, oferta de alojamiento diversa,

información clara y una estrategia turística bien diseñada.

Un reciente análisis publicado por Reuters señala que, a pesar de las altas

expectativas frente al Mundial, algunos hoteles y aerolíneas en Estados Unidos

han enfrentado una demanda más débil de lo esperado. Los altos costos de los

tiquetes, las dificultades de visa, la logística entre ciudades anfitrionas y los

precios elevados de las entradas han desincentivado a una parte importante de los

viajeros internacionales y domésticos.

Esto demuestra algo fundamental: la demanda turística no se decreta. Se

construye.


El turismo deportivo necesita estrategia, no solo expectativa


Durante años se ha asumido que un mega evento deportivo trae automáticamente

una avalancha de turistas. Sin embargo, el caso del Mundial 2026 muestra que el

comportamiento del viajero es mucho más complejo.


Un aficionado no solo evalúa el partido. Evalúa el costo total de la experiencia:

vuelos, alojamiento, transporte local, entradas, alimentación, seguridad, tiempos

de traslado, requisitos migratorios y facilidad para organizar el viaje.

Cuando esos factores se vuelven demasiado costosos o inciertos, incluso un

evento global puede perder capacidad de atracción.


Para los destinos, esto deja una enseñanza clara: el turismo deportivo debe

planearse con una visión integral. No basta con atraer el evento; hay que preparar

la ciudad, facilitar la experiencia y articular a toda la cadena de valor.


Hoteles presionados, alquileres vacacionales mejor posicionados


Uno de los puntos más relevantes del análisis es que, mientras algunos hoteles

han tenido que ajustar tarifas por debajo de lo esperado, los alquileres

vacacionales han mostrado un mejor desempeño relativo.


¿Por qué ocurre esto?


Porque las viviendas turísticas y otros modelos flexibles de alojamiento ofrecen

ventajas concretas para este tipo de eventos:

 permiten viajar en grupo;

 facilitan dividir costos entre varias personas;

 ofrecen espacios más amplios;

 se adaptan mejor a familias y grupos de aficionados;

 permiten estadías más flexibles;

 amplían la capacidad de alojamiento de la ciudad;

 descentralizan la derrama económica hacia barrios y zonas no

tradicionales.

En un contexto de altos costos, la vivienda turística puede convertirse en una

alternativa competitiva, especialmente para viajeros que buscan optimizar

presupuesto sin renunciar a ubicación, comodidad y experiencia.


Airbnb y la demanda récord: una señal para la industria


El reporte también destaca que Airbnb ha registrado una demanda récord

asociada al Mundial. Este dato es relevante porque confirma que los grandes

eventos no solo impactan a la hotelería tradicional, sino también a los modelos

alternativos de alojamiento.

La vivienda turística ya no es un actor marginal dentro del turismo. Es parte de la

infraestructura real que permite absorber picos de demanda, diversificar la oferta y

democratizar los ingresos del turismo.

Cuando un destino recibe un evento masivo, no todos los visitantes buscan el

mismo tipo de alojamiento. Algunos prefieren hoteles, otros hostales, otros

apartahoteles, otros viviendas turísticas, otros glampings o alojamientos boutique.

La competitividad de un destino depende precisamente de tener una oferta

diversa, formal y profesional.



La lección para Colombia


Colombia viene consolidándose como un destino atractivo para eventos

deportivos, culturales, musicales, académicos y empresariales. Ciudades como

Medellín, Bogotá, Cali, Barranquilla, Cartagena, Bucaramanga y otras capitales

regionales tienen cada vez más oportunidades de atraer eventos que generen

turismo.


Pero el aprendizaje del Mundial es claro: ningún evento garantiza por sí solo

buenos resultados.

Para que Colombia aproveche mejor el turismo de eventos necesita:


 promoción anticipada de los destinos;

 conectividad aérea competitiva;

 reglas claras para todos los modelos de alojamiento;

 articulación entre hoteles, viviendas turísticas, agencias, transporte,

gastronomía y comercio;

 información clara para el viajero;

 estrategias de precios responsables;

 seguridad y control territorial;

 medición de datos antes, durante y después del evento.


El turismo de eventos no puede improvisarse. Requiere planificación, inteligencia

de mercado y articulación público-privada.


Precios altos no siempre significan más ingresos


Uno de los errores más frecuentes en temporada de alta demanda es creer que

subir tarifas de forma desproporcionada siempre genera mejores resultados. El

caso del Mundial demuestra que los precios excesivos pueden terminar alejando

viajeros.

Para los alojamientos, la clave no está en cobrar lo máximo posible, sino en

encontrar el punto correcto entre tarifa, ocupación, competitividad y experiencia

del huésped.

Un destino que se percibe como excesivamente costoso puede perder demanda,

afectar su reputación y reducir el impacto económico esperado. Por eso, la gestión

de precios debe hacerse con datos, no con intuición.

Revenue management no significa especulación. Significa entender el mercado,

anticipar la demanda, ajustar precios con criterio y proteger la sostenibilidad del

negocio en el largo plazo.


Vivienda turística: oportunidad y responsabilidad


El buen desempeño de los alquileres vacacionales durante el Mundial también

implica una responsabilidad para el sector.


La vivienda turística debe seguir avanzando en formalización, cumplimiento

normativo, calidad, seguridad, información clara al huésped y convivencia con las

comunidades.

El crecimiento del alojamiento flexible no puede darse desde la improvisación.

Debe darse desde la profesionalización.

Por eso, desde ASOHOST insistimos en una visión equilibrada: la vivienda

turística debe ser reconocida como parte de la economía popular del turismo, pero

también debe asumir estándares de operación, protección al consumidor, registro,

prevención de riesgos y buenas prácticas.


Los megaeventos también benefician a los territorios


Cuando se gestionan bien, los eventos deportivos y culturales generan impactos

que van más allá del alojamiento. Activan restaurantes, bares, transporte, guías,

comercios, experiencias, logística, producción audiovisual, entretenimiento y

servicios complementarios.

El reto es lograr que esa derrama económica no se concentre únicamente en

grandes cadenas o zonas tradicionales, sino que llegue también a pequeños

empresarios, anfitriones, barrios, emprendimientos locales y comunidades.

Ahí la vivienda turística cumple un papel estratégico: distribuye el ingreso turístico

en más manos y permite que más personas participen de la economía del

visitante.


Conclusión: el turismo necesita datos, diversidad y reglas inteligentes


El Mundial 2026 deja una lección importante para Colombia y América Latina: los

grandes eventos son una oportunidad, pero no una garantía.

Para convertirlos en crecimiento turístico real se necesita una oferta de

alojamiento diversa, conectividad eficiente, promoción inteligente, precios

responsables y reglas proporcionales que no excluyan a los pequeños

prestadores.

La vivienda turística, los hoteles, los hostales, los glampings y los alojamientos

alternativos no deben verse como enemigos. Son piezas complementarias de una

misma cadena turística.

Un destino competitivo no es el que limita su oferta, sino el que la organiza, la

formaliza, la profesionaliza y la conecta con la demanda.


Desde ASOHOST seguiremos defendiendo un turismo formal, innovador, diverso y

democrático, donde los grandes eventos no solo llenen estadios, sino que generen

oportunidades reales para miles de empresarios, anfitriones y comunidades.


Mensaje final

El Mundial nos recuerda algo simple: sin estrategia no hay turismo sostenible.

Y sin alojamiento flexible, formal y profesional, los destinos pierden capacidad

para competir en la nueva economía global de los eventos.

 
 
 

Comentarios


bottom of page