¿Es ético dejar amarrado el futuro del turismo por decreto en pleno empalme?
- Juan Camilo Vargas Afanador
- hace 10 horas
- 2 min de lectura
ASOHOST alerta sobre los riesgos del nuevo proyecto de decreto del RNT para la vivienda turística, los pequeños prestadores y el ecosistema digital del turismo en Colombia

El problema no es modernizar el RNT. La modernización es necesaria. El problema es hacerlo de afán, en pleno proceso de empalme, sin consenso real del sector y con riesgos profundos para más de 70.000 prestadores de vivienda turística, pequeños operadores, plataformas digitales, agencias, property managers y miles de familias que dependen del turismo.
Este sector no es marginal. La vivienda turística y el alojamiento por plataformas han contribuido con cerca de 215.000 empleos y un impacto económico estimado de $10,6 billones en Colombia, dinamizando restaurantes, transporte, comercio local, servicios, mantenimiento, lavandería, tecnología y economías regionales.
Uno de los mayores riesgos del proyecto es que puede terminar trasladando cargas propias de establecimientos de comercio a las viviendas turísticas. Una vivienda turística no es, por sí misma, un comerciante ni un local comercial. Es un inmueble residencial destinado total o parcialmente al alojamiento turístico. Quien eventualmente puede tener calidad de comerciante es el operador, no el inmueble.
Si esta diferencia no queda clara, se abre la puerta a exigir cargas desproporcionadas: matrícula mercantil, verificaciones documentales, requisitos de actividad económica, uso del suelo, propiedad horizontal, autorizaciones, reportes, controles locales e incluso exigencias que no corresponden a la naturaleza residencial de la vivienda turística.
También preocupa que el proyecto avance hacia un modelo de verificación documental, interoperabilidad estatal y control en tiempo real, sin certeza suficiente sobre la capacidad tecnológica e institucional para implementarlo. El riesgo es convertir el RNT en una barrera de entrada, no en una herramienta de formalización.
Una regulación que solo pueden cumplir los grandes termina expulsando a los pequeños. Eso no es formalización: es concentración del mercado.
Además, el proyecto no cuenta con consenso real. Diversos gremios, plataformas, asociaciones y actores del ecosistema digital han expresado reparos frente a su impacto sobre la libre competencia, la operación de pequeñas plataformas, la vivienda turística y los pequeños prestadores.
Por eso, ASOHOST hace un llamado firme al Gobierno Nacional y al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo:
suspendan el trámite, no firmen este decreto en pleno empalme y abran una nueva discusión con el Gobierno entrante.
El turismo colombiano no puede decidirse de afán, por decreto y sin consenso.
Regular sí. Modernizar sí. Pero no amarrar el turismo en pleno empalme.




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